Frase del día

"Si quieres conocer el espíritu de un pueblo, visita su mercado y fíjate cómo se alimenta." Juan Marí Arzak
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lunes, 9 de agosto de 2010

Productos orgánicos a domicilio

Muchas veces nos pasa que comprar productos orgánicos puede ser complicado por los costos y la disponibilidad de los mismos cerca de nuestros hogares. Sin embargo, cada vez existen más posibilidades de acceder a los mismos, como es el caso de aquellas producciones orgánicas que están asociadas a pequeños productores cercanos a la zona de venta.

Por eso a continuación encontrarán dos opciones para el delivery de verduras orgánicas, que te envían a tu casa lo que precises, directo de la tierra, y a precios razonables:


Tallo Verde

Este es el delivery de frutas y verduras más conocido en la ciudad. Permite seleccionar tres tamaños de pedido (que van de los $67 a $95, e incluyen de 10 a 20 productos distintos) y armar cada pedido con lo que uno quiera. Y realmente hay de todo para elegir: desde clásicos como mandarina o cebolla a figuritas dificiles como mizuna, orégano y cilantro fresco, pak choi y demás. A su vez tienen unas selecciones pre-armadas con un poco de todo. La web es muy prolija y fácil de entender; según los barrios, entregan una, dos o tres veces a la semana y son puntuales. La diferencia radica en que ellos mismos integran la producción y la venta. Es decir, cosechan en huerta propia, empaquetan y envian a tu casa.

Pedidos a través de www.talloverde.com


Iriarte Verde

Opción de estética mucho más modesta, en este caso se trata de un proyecto de Icecoop, una cooperativa que realiza varios proyectos de economías alternativas. En Iriarte Verde, se unen productores familiares de diferentes regiones del país, para armar sus combos. También tienen tres tamaños de pedidos, de 4 kilos, 6 kilos y 12 kilos, que van de $34 a $68. El sistema aquí es distinto: uno no elige lo que le mandan, sino que ellos arman una selección según lo que haya por estación. Esto tiene ventajas (está bueno encontrarse con productos que no solemos utilizar por desconocerlos) y desventajas (estar obligado a cocinar con productos que uno por su cuenta a veces no pediría). El delivery se hace dos veces por semana, es puntual, tienen dos zonas de envío (una gratis, otra con $4 de costo adicional). Y más allá del canasto prearmado, se pueden sumar huevos, frutas, yerba, quesos, miel y cerveza orgánica. La web es solo info institucional, las instrucciones las mandan por mail previo llamado.


jueves, 1 de julio de 2010

Aplicaciones gastronómicas para iPhones

Existen numerosas aplicaciones gastronómicas disponibles para los poseedores de iPhones. Pero como navegar por iTunes en búsqueda de buenos programas no es tan fácil... aquí les recomendamos algunas aplicaciones que les pueden interesar (eso sí, vienen en inglés).


Jamie Oliver – 20 minutes meals
Jamie Oliver, el mediático chef inglés, es uno de los cocineros más reconocidos del mundo. Su atractiva propuesta consiste en elaborar platos simples con recetas de todo el mundo, siempre ricas y sabrosas, y con una simpatía admirable. En esta aplicación, vienen 60 recetas que se deberían poder elaborar en menos de 20 minutos (aclaración: este tiempo que no siempre es tan real), explicadas paso a paso, con muy buenas fotos. Todo esto por la suma de u$s4,99.


Epicurious Recipes & Shopping List
A la hora de elegir la mejor web de recetas, muchos optan por Epicurious.com, que logra juntar miles de platos en un solo sitio. Contiene recetas de chefs conocidos, otras de los propios lectores, algunas más “modernas” y otras de sabores más clásicos; incluso varias provienen de revistas del grupo como Bon Appétit, Gourmet y otras. Incluye acceso a la web, lista de compras y unas 25.000 recetas. A favor: es gratis. En contra: está lleno de publicidades.


Kitchen Calculator PRO
Y para los que son de seguir las cantidades a rajatabla pero les cuesta calcular cuánto es una taza en cucharadas o cómo llevar una receta para 2 personas a su equivalencia para 8 personas, entonces les vendría bien este soft. Además, trae una muy buena lista de ingredientes para elegir qué querés medir, ya que está claro que no es lo mismo una taza de harina que una taza de azúcar... El costo es de u$s3,99.

Que lo disfruten!

martes, 22 de junio de 2010

Palabras claves de Slow Food: La Neogastronomía

Desde la Coordinación de la Red de Cocineros de Buenos Aires, Otilia Kusmin compartió esta comunciación de Slow Food Internacional, donde en una magnífica síntesis, en pocas y bellísimas palabras se define la filosofía gastronómica SLOW y su concepto de NEOGASTRONOMIA. Estos principios son los que me han inspirado para difundir los filosofía SLOW FOOD.

"Neogastronomía (Neo -o 'nueva'- gastronomía) indica una concepción de la gastronomía a partir de una aproximación multifacética al alimento, un enfoque consciente del fuerte vínculo entre plato, planeta, personas y cultura. El término ha sido acuñado a fin de expresar la evolución del movimiento Slow Food que, nacido para defender la buena comida, el placer gastronómico y un ritmo de vida más lento (enogastronomía), amplió después sus horizontes para abrazar, en lógica consecuencia, temas como la calidad de la vida y la salud del planeta en que vivimos (ecogastronomía). La neogastronomía añade a este concepto un ulterior elemento olístico: el neogastrónomo mantiene una relación responsable y de amplio espectro con la comida, que combina el interés por la cultura de la comida y del vino con el deseo de defender la biodiversidad de los alimentos y del ambiente, y considera el acto de comer no sólo una necesidad biológica, sino también un placer convivial a compartir con los demás. El neogastrónomo es consciente de que sus decisiones en materia de alimentación provocan efectos directos sobre el mercado y, por tanto, sobre la producción alimentaria, y que nuestras opciones diarias pueden ser dirigidas a beneficio del paladar, del ambiente y de la sociedad."

 Fuente: LA RED DE COCINEROS DE BUENOS AIRES Y GBA

miércoles, 28 de abril de 2010

Expresiones de la tierra

Cada vez más aparecen en las etiquetas de los vinos argentinos ciertos términos. ¿Qué significa cada una de estas palabras? ¿Existe en nuestro país el concepto de lugar como factor decisivo en la producción?

Hace un tiempo, las discusiones del grupo se centraban en la calidad y tipo de producto que se iba a ofrecer con este rótulo, y en el interés que podía despertar en el consumidor local el hecho de utilizar la abreviatura D.O.C. en las etiquetas de algunos de los vinos. ¿Qué valor podría representar esta acción y como llegaría a interpretarla el público?

Uno de los caminos elegidos fue la creación de una escuela de degustación con sede en Buenos Aires y dirigida al consumidor que, además de acercar la cultura del vino a los asistentes, comenzara de a poco a explicar el concepto DOC. La cruzada no fue sencilla porque en aquellos años eran incipientes el cambio en la industria y el interés del público por conocer sobre vinos. Para la misma época, otro grupo de importantes bodegueros de la zona de Luján de Cuyo, bajo la batuta del incansable ingeniero Alberto Arizu, bregaba por la formación de su propia DOC, apoyados en la calidad cada vez más evidente de los productos elaborados con el Malbec de la zona.

Pasados unos cuantos años y con un mercado totalmente distinto, ésta y otras palabras del estilo toman protagonismo en las etiquetas de varias bodegas –tales como Bianchi, Norton, Luigi Bosca, Nieto Senetiner y Goyenechea, entre muchas otras–, pero el consumidor sigue sin percibir claramente las diferencias. Lo que realmente está ocurriendo es que toma forma en nuestra producción algo que países de antigua y muy arraigada tradición vitícola –Francia, Italia o España– supieron valorar desde siempre: ubicar a la tierra en la cima de su marketing vitivinícola.

Esto ocurrió desde siempre
En su obra "De re rustica", el agrónomo y escritor hispano-latino Lucius Columela (Cádiz, principios de la Era Cristiana - Tarento, entre los años 60 y 70 d. C.) aseguraba que “la calidad del suelo contribuye muchísimo a la bondad y abundancia de los frutos”. Con sus dichos, este sabio oficial romano se adelantó casi veinte siglos a su tiempo.

En nuestro país, actualmente, se ha mejorado muchísimo el trabajo sobre la viña con sistemas de manejo de extrema precisión. De la misma manera, el suelo ha tomado protagonismo, y términos como terruño, D.O.C., Single Vineyard, Cru, Clos o Pago pasaron a tener mayor relevancia en la oferta local. Veamos a qué se refiere cada uno en forma detallada.

• Terruño. De acuerdo con la obra "Clasificación de los vinos y denominaciones francesas", la palabra terroir, o terruño, designa una asociación entre la composición del suelo, la orografía, el microclima y la manera particular de trabajar que tiene el hombre de una zona, que le otorga al vino un carácter distintivo. En viticultura no es sencillo precisar cuál será el mejor suelo para cultivar la Vitis vinifera dado que siempre depende en gran medida de la variedad de uva elegida; lo que sí se puede afirmar es que donde hay carencia de materia orgánica y la planta está obligada a enraizar hasta una buena profundidad en busca de nutrientes, se logran los mejores resultados.

Por otro lado, la orografía del terreno es otro factor que debe conocer el viticultor ya que de ésta dependerá buena parte de los procesos del ciclo vegetativo de la vid. La inclinación del terreno, la orientación geográfica del viñedo, la altura sobre el nivel del mar y la localización (si está próximo a un río o lago) determinarán un manejo diferenciado de las plantas.

Ligado a la orografía está el microclima. Existen tres tipos: el de la propia cepa, el del viñedo y el de la región. El que va a caracterizar a un terruño es el del viñedo.

Los aspectos salientes son: la temperatura, la humedad, los milímetros de lluvia que caen por año, el soleamiento, los vientos predominantes y la magnitud de las temperaturas extremas.

Todas estas variables pueden conformar un medio ambiente específico, distinto al de otras zonas limítrofes, lo que permitirá un desarrollo singular de la cepa, que será transmitido al grano de uva. Por ende, el mosto obtenido ofrecerá características peculiares que deberán luego ser manejadas por el enólogo en la bodega.

Entonces, el terruño no se refiere a una fracción de terreno, sino a una interacción de varios elementos que se encuentran en la naturaleza sumados a los hábitos del hombre en el lugar. Todos ellos, con sus múltiples combinaciones, conforman y tipifican un entorno único en el cual se desarrollará la vid.

De esta manera, quedan sentadas las bases para que el viticultor y el enólogo obtengan los productos que expresen todas las bondades del terruño que ellos representan.

• D.O.C. (Denominación de Origen Controlada). Esta designación hace referencia a una región geográfica con límites precisos dentro de la cual existen viñedos que aportan las uvas para que las bodegas –también ubicadas en el lugar– elaboren sus vinos con pautas de producción previamente establecidas por la misma denominación. Así, los vinos en cuyas etiquetas figura la sigla D.O.C. han sido controlados por los técnicos de los establecimientos que componen la entidad: desde el viñedo utilizado (kilos de uva recogida por hectárea, modo y momento de riego, maduración de la uva, etcétera), pasando por el método de elaboración, hasta el uso de la madera.

Un vino con Denominación de Origen Controlada aporta un piso garantizado de calidad, definido por cada casa vinícola del grupo y supervisado por el Consejo Asesor de esa D.O.C. Esto no quita que las bodegas puedan tener otros vinos en su portfolio que no entren dentro de esos estándares y que pueden ser aun de mayor calidad.

• Single Vineyard. Cuando un vino es elaborado con bayas de un viñedo único en el que las características se mantienen constantes año tras año para una misma variedad de uva y el mismo productor, estamos en presencia de un Single Vineyard (el Alizarine, el Serenade y el Temis de Alta Vista; los Cadus de Nieto Senetiner o los FIN de Bodega Del Fin del Mundo son buenos ejemplos) o de un Vineyard Designated, tal el caso de los D.V. Nicasia y Adrianna de Catena Zapata).

Otro término utilizado es Estate Bottled, o simplemente Estate, que significa que el vino fue embotellado en la misma propiedad; se puede ver claramente en algunas de las etiquetas de Colomé, Chakana, Doña Paula, Humberto Canale y Pulenta Estate.

• Clos, Cru y Pago. Más específicas y con ciertas diferencias a veces muy sutiles en su significado resultan las designaciones Clos, Cru y Pago. La primera se refiere a un terreno con un viñedo generalmente delimitado por paredes, pircas o vallas; es decir, una propiedad cerrada. En cambio, el segundo es un término francés que significa un lugar de producción de extensión sumamente reducida, expresamente mencionado, que lo diferencia de cualquier otro viñedo.

Se puede asimilar al concepto de pago (como el Enzo Grand Cru de Bianchi), que aduce a un paraje o sitio rural con ciertas características de suelo y de microclima que lo diferencian y distinguen de otros de su entorno, y que es conocido con un nombre vinculado de forma tradicional y notoria al cultivo de los viñedos, de los que se obtienen vinos con rasgos y cualidades singulares.

Fuente: Descorchados.com

miércoles, 24 de marzo de 2010

El restaurante vagabundo más famoso del mundo llegó a BA

Parece un restaurante, pero el fuerte no es la comida. Funciona en una mansión, pero la casa está en ruinas. Y rompe con dos reglas gastronómicas esenciales: el cartel a la calle y la permanencia. En The Pale Blue Door ("La puerta azul pálido"), nada es lo que parece. O, en realidad, es todo eso, y más.

El restaurante itinerante y vagabundo más famoso del mundo llegó a Buenos Aires, de la mano de su creador, Tony Hornecker, un artista inglés ligado al diseño de moda, que el año pasado comenzó con su particular propuesta gastronómica en su casa londinense. Allí, con una puesta artística de vanguardia, montaba, de forma temporaria, un restaurante en todos los ambientes de su hogar que también utilizaba como estudio.

La idea, que fue furor en Londres, viajó a Santiago, Chile, donde se presentó por seis noches, y desembarcó este mes en Buenos Aires, en una casa en ruinas, en San Telmo, que consiguieron "de prestado" por intermedio del colectivo artístico El Sindicato. En cada lugar al que llegan, buscan una locación que sea interesante e inspiradora creativamente.

Lo primero que llama la atención al llegar a la dirección indicada por e-mail es la falta de carteles o algo que indique que allí es el lugar. No queda otra que llamar por celular. Enseguida, alguien sale de una especie de garaje y guía en medio de la oscuridad a los comensales hacia el interior de la casa abandonada, que próximamente sus propietarios transformarán en un hotel.

En la casona de 16 habitaciones, en lo que alguna vez fue el patio principal de la mansión, se suceden las mesas y sillas intercaladas de manera informal, con vajilla alquilada y heterogénea y servilletas que en algún momento conformaron las mangas de una camisa.

"Funcionamos por trueque, por intercambio. Somos como una compañía circense pobre. Siempre conseguimos alguien que nos facilita el espacio, y nosotros lo intervenimos y transformamos en The Pale Blue Door. Esto lo hicimos en una semana. Encontramos un lugar hecho pedazos y lo convertimos en algo habitable", contó a LA NACION el chileno Cristóbal Muhr, integrante de la compañía, que es el encargado de recibir y acomodar a los comensales. Los recién llegados se van sentando a las mesas. Los primeros pueden elegir ubicación. Los últimos tendrán que conformarse con lo que queda, y hasta compartir el lugar con desconocidos. Pero a nadie parece importarle, porque quienes van a este restaurante están ahí por un motivo claro: la búsqueda de experiencias diferentes.

"Nos cansamos de Palermo, queríamos conocer algo distinto y nos enteramos de este lugar por una cadena de e-mails . Lo vimos, nos pareció interesante y vinimos, sin saber muy bien con qué íbamos a encontrarnos. Nos gusta, es diferente", opinó una pareja que se acomodó en una mesa para cuatro, y que debió sumar luego a dos chicas desconocidas.

Algunos creen que vienen a un restaurante. Otros, a una instalación artística adonde se les va a dar de comer. "La verdad que no es lo uno ni lo otro. Algunos seguro se habrán ido desilusionados. Pero no hay derecho a reclamo, esto es el trabajo de un artista. Es como ir a una exposición y presentar una queja porque no te gustó la propuesta", comparó Muhr.

Además de la puesta artística, la música que suena de fondo y la actuación de A man to pet , una especie de drag queen que se pasea por las mesas y hace un show luego de cada plato, le dan color a la peculiar noche.

Para los que van por la comida, hay que aclarar que el menú es austero y fijo: ensalada a la griega, bife con papas, vino discreto y un postre de duraznos con crema. Para los que van por la experiencia, vale decir que no es para todo el mundo: la ambientación es extravagante, con las paredes pintadas, sogas atravesadas y ruedas de bicicletas que cuelgan al estilo Maurice Duchamp.

El patio está sólo iluminado por velas. La entrada está tapeada y, en el medio surge, casi desapercibida, la puerta azul pálido que da nombre al lugar. "Estaba aquí de casualidad, no tuvimos ni que buscarla", explicó Muhr, satisfecho.

Para ser parte de la velada hay que escribir a thepaledoor@googlemail.com y esperar las coordenadas para llegar a la casa. La cena cuesta $ 120 por persona e incluye media botella de vino por comensal. Próximas aperturas: jueves y domingo próximos.

Fuente: LA NACION

martes, 23 de marzo de 2010

Las tendencias del 2010

Volver a lo básico, a lo natural y sin complicaciones, a la "vieja" cocina. Productos frescos, preferentemente de la zona y, en lo posible, orgánicos. Respeto al medio ambiente. La eco-cocina se está imponiendo!

La National Restaurant Association de los EE.UU. realizó en octubre de 2009 una encuesta entre 1.854 chefs profesionales para analizar las nuevas tendencias en la restauración. A cada chef le entregó un listado con 214 comidas, bebidas, temas culinarios y técnicas de elaboración para que los clasificaran en las categorías de "nuevas tendencias", "los temas de ayer" y "los eternos clásicos". Los resultados muestran lo que estará de moda en 2010.

Las 20 tendencias más marcadas quedaron reflejadas en el siguiente listado:

1. Uso de productos frescos cultivados localmente

2. Uso de carnes y frutos del mar de origen local

3. Explotación sustentable de recursos naturales

4. Mini-postres

5. Cervezas y vinos producidos localmente

6. Platos nutricionalmente balanceados para niños.

7. Medias porciones o porciones más pequeñas por menores precios

8. Ingredientes con marcas de chacras o huertos

9. Comidas especiales para clientes con alergias (p.ej. libres de gluten)

10. Explotación sustentable de recursos pesqueros

11. Super-frutas, como acai, goji, mangosteno, purslano.

12. Productos orgánicos

13. Cocktails culinarios (p.ej. con mucho sabor e ingredientes frescos)

14. Licores micro-destilados, artesanales

15. Nutrición, salud

16. Simplicidad, vuelta a los orígenes

17. Cocinas étnicas, regionales

18. Pescados no tradicionales (p.ej. branzino, barramundi)

19. Nuevos tipos de cortes de carne

20. Acompañamiento de frutas y verduras en los platos para niños

El cierre definitivo de elBulli?

Catalogado por los principales críticos gastronómicos como el mejor restaurante del mundo, el anuncio de Ferrán Adriá dejó atónito el auditorio de Madrid Fusión 2010. El 12 de febrero, sin embargo, el chef quiso corregirse: lo transformaría en una fundación de estudios culinarios.

A pesar de ser merecedor de las máximas calificaciones, como las guía Michellin y Gault Millau, el restaurante de 45 cubiertos, que trabaja exclusivamente los mediodías y sólo entre el 15 de marzo y el 15 de octubre, que cobra un promedio de 300 dólares el cubierto y rechaza 1000 reservas por cada 2 que acepta, arroja pérdidas anuales de medio millón de euros.

El viernes 12 de febrero, en una entrevista con Andrew Ferren, del blog gastronómico "Diners´s Journal" del New York Times, Adría Ferrán se sinceró. No obstante haber dicho que cerraría "sólo" por dos años, manifestó en esta oportunidad que el cierre sería definitivo. "Es preferible que dediquemos el dinero a algo más grande, un centro de estudios de alta cocina avanzada que permita expandir el concepto y el espíritu que el Bulli representa. Dedicaré el dinero que obtengo del resto de mis negocios y de mis labores de consultoría a establecer una nueva academia y conceder becas para cocineros con talento de todo el mundo". Poco después de haber afirmado esto, Adriá volvió a corregirse: "No vamos a cerrar El Bulli en forma definitiva. Sí lo vamos a transformar en una fundación y eso es revolucionario".

Revolucionario o no, los motivos del cambio son probablemente más simples. Por un lado, es imposible que un restaurante chico (por más galardonado que sea) de 45 cubiertos y con más de 50 empleados, pueda trabajar solamente los mediodías, 7 meses del año, aún cobrando 300 dólares el cubierto. Simplemente los números no pueden cerrarle a El Bulli ni a nadie. Por otro lado, si Ferrán Adriá decidiera cobrar mayores precios (hay restaurantes bastante más caros), trabajara también a la noche (los restaurantes distinguidos lo hacen), los 12 meses del año (como lo hacen los otros restaurantes de alta gama) y con el doble de mesas (aún así sería solo un restaurante chico), ciertamente no tendría pérdidas. Es más, si lo hiciera como "fundación" trendría beneficios impositivos sustanciales frente a lo que es hoy una sociedad comercial común. Sin embargo, lo que el célebre chef no dice, es que su química culinaria no refleja los conceptos de la eco-cocina que se ha puesto de moda.

lunes, 25 de enero de 2010

Descubriendo el sabor con los ojos cerrados

Artículo original: Discovering the flavours by touch
Armando Mombelli - swissinfo.ch

Así, sin ver, se inicia un viaje para descubrir el sentido del gusto, los sabores y los recuerdos del paladar en la exposición del Mühlerama de Zúrich dedicada a la boca, la nariz, los oídos y las manos.1

Este es el desafío de la muestra actual del museo creado hace unos veinte años en un establecimiento industrial histórico en el Tiefenbrunnen, a dos pasos del lago de Zúrich, y donde se conserva aún un molino gigantesco construido a inicios del siglo pasado.
Especializado en los temas relacionados con la alimentación, el museo del molino se centra esta vez en las complejas y fascinantes relaciones entre el ser humano y el gusto. «Una muestra hecha para la boca, la nariz, los oídos y las manos», indican sus creadores. El ojo, que acapara la mayor parte de las percepciones sensoriales en la vida moderna, se deja prácticamente de lado en este ejercicio.
«Para acercarse aún más al sentido del gusto, lo mejor es cegar de algún modo el sentido de la vista, que suele traicionar o influir en nuestra capacidad de percepción de los sabores. De este modo, la búsqueda del sabor es mucho más intensa cuando se renuncia a ver lo que uno se mete en la boca», explica Franziska Rüttiman, creadora de la exposición.

Recorrido acústico
Con los ojos vendados y provistos de un aparato para escuchar una cinta en formato MP3,2 el visitante es dirigido en este recorrido en el que va desplazándose tocando diversos objetos, oliendo especias y aromas, probando alimentos y escuchando testimonios y explicaciones, presentadas en forma de entrevistas con una decena de 'expertos' en el sentido del gusto.
Entre estas voces está la de Dominc Lambelet, uno de los mejores cocineros suizos, quien describe su continua búsqueda de sabores que crea en sus hornos para deleitar el paladar. O Alex Häusler, especialista de aromas en Givaudan, quien ilustra algunas técnicas empleadas en el laboratorio para producir aromas naturales y sintéticos.
Raphale Pfarrer, director de Slow Food Suiza, dedicado a las delicias de una gastronomía de calidad con respecto a los platos industriales, da su punto de vista, al igual que el historiador Jakob Tanner, quien aborda la evolución del gusto en nuestra sociedad en las últimas dos décadas.
Josianne Walpen, defensora del consumidor, critica los métodos poco transparentes empleados por los productores y comerciantes para cautivar al cliente y no falta el testimonio de un invidente, que 'ofrece una mirada' de lo que significa comer y degustar para quienes están privados de la vista.

Mejores recuerdos
«La idea primera de esta exposición era descubrir el gusto, que representa un poco el pariente pobre de nuestros otros sentidos. Muchas personas no pueden definir a través de la palabra un sabor o un olor, mientras que somos mucho más hábiles al referirnos a una descripción de lo que vemos en nuestro entorno», indica Rüttimann.
Sin embargo, a través de la boca disfrutamos algunos de los mejores momentos de placer de nuestra vida. A tal punto que en nuestra memoria quedan resguardados para siempre olores y sabores conocidos en la tierna infancia, que relacionamos con frecuencia con nuestros mejores recuerdos.
«Hoy en día, desgraciadamente, mucha gente renuncia a reservarse un tiempo para cocinar y saborear lo que se lleva a la boca, suele comer de prisa y corriendo, o viendo la televisión, sin darse cuenta ni de lo que se encuentra en su plato», menciona Franziska Rüttiman.

Derecho al placer
La tarea de cocinar se confiere en muchos casos a la industria alimentaria, que recurre a diversos subterfugios para seducir e incluso engañar a nuestro paladar. Sopas, pizzas y platos prefabricados son preparados con ayuda de aromas artificiales y reforzadores de sabor, agentes conservadores, antioxidantes y sustitutos.
Los aromas producidos en laboratorio permiten sustituir especias y otras sustancias aromáticas naturales que cuestan mucho más y no están siempre disponibles en cantidades suficientes para satisfacer la masa de consumidores, explica Alex Häusler. Y después, durante la elaboración y preparación del producto final, las sustancias naturales pierden mucho su sabor. Alimentos congelados con aroma de fresa o durazno contienen normalmente aromas artificiales.
Procedimientos condenados por el buen gusto y las asociaciones de consumidores. «El empleo desmesurado de nuestras papilas gustativas provoca, al final, que sólo reaccionemos a impulsos cada vez más fuertes, en detrimento de nuestro sentido natural del gusto», sostiene Josianne Walpen. Y reivindica una mayor transparencia en el empleo de los aditivos alimentarios, que además no resultan siempre inocuos a la salud.
Raphael Pfarrer va aún más lejos. Pide que se declare el derecho al placer alimenticio, tal y como se ha proclamado el derecho a la libertad de expresión. «Actualmente, la gente debe poder elegir libremente si quiere comer productos industriales o productos artesanales y de calidad. Si no dispone de esta libertad de elección, esto quiere decir entonces que el derecho al placer no existe más».

Fuente:
Este artículo se ha publicado originalmente en la edición en español de SwissInfo – Noticias suizas al ritmo del mundo: http://www.swissinfo.ch. Traducción: Patricia Islas Züttel

Notas
1. La exposición «El gusto, una muestra para la boca, la nariz, los oídos y las manos» se inauguró el 14 de enero de 2010 y está abierta hasta el 31 de octubre de 2010 en el Mühlerama de Zúrich: http://www.muehlerama.ch/
2. El recorrido acústico propuesto es en idioma alemán.

jueves, 14 de enero de 2010

El Fondo Vitivinícola en la Web

El organismo público no estatal dedicado específicamente a la promoción del consumo de vinos en el país acaba de lanzar su herramienta de comunicación más dinámica e interactiva: un nuevo y didáctico espacio en Internet.

Cada vez más, Internet se presenta como el gran medio de masas. Y junto a este gran punto de encuentro en el espacio virtual, emergen las redes sociales, caminos que unen a personas en cualquier lugar del mundo.

Con la atención puesta en estos signos culturales, el Fondo Vitivinícola Mendoza, a través de su campaña de comunicación "Vino Argentino. Un buen vino", se sube al mundo de la virtualidad con www.unbuenvino.com.ar, un sitio abierto a todo el mundo, que no sólo acerca a los internautas a conocer la realidad económica o técnica del vino, sino que, además, posee un gran menú de opciones que incluyen la posibilidad de armar un viaje de negocios vitivinícolas o un wine tour, mantenerse informado online con un resumen de noticias de todos los medios de prensa especializada, desarrollar el propio mapa de ruta por bodegas, ver spots publicitarios y todo lo que tiene que ver con el mundo del vino.

El sitio cuenta con vínculos directos con Twiter, Facebook y Youtube, lo que permite ampliar la comunidad de consultas y el intercambio de opiniones vinculadas al vino solicitando una simple alta de usuario.
 
Fuente: Descorchados. com

lunes, 11 de enero de 2010

Los 129 pecados capitales de un restaurante

¿Quién no se sintió molesto alguna vez por ver su vaso mal lavado en el restaurante o cuando le trajeron un plato que tenía los dedos del camarero marcados?

Sabiendo que el 66 % de las quejas provienen de un servicio de salón imperfecto, el restaurante 3 estrellas Michellin La Bernardin, de Nueva York, fijó 129 reglas que sus empleados están obligados a respetar. Estas reglas, listadas en un capítulo del libro “On the Line”, fueron escritas por el chef de La Bernardin Eric Ripert y Christine Muhlke, como una búsqueda de la excelencia de un restaurante que ha estado durante más de veinte años en la lista de los mejores de los USA. El libro fue publicado por Artisan Books y cuesta USD 35. A continuación podrán leer cualés son algunos de estos 129 pecados capitales:
  • No tener un contacto visual y sonreírle al cliente a los 30 segundos de haber ingresado al local. La primera impresión es la que cuenta!
  • No agradecerle la visita al cliente cuando se retira. La última impresión!
  • No abrirle la puerta al cliente que va a entrar
  • Cubiertos mal alineados en la mesa
  • Mantel (o individual) que no está absolutamente impecable
  • Servilletas mal dobladas
  • Vasos o copas melladas
  • Mesas que no se terminaron de poner cuando el cliente se sienta
  • Flores marchitas sobre la mesa
  • Mesas con patas no niveladas
  • Saleros o pimenteros medio vacíos
  • Sal pegada en el salero
  • Dejar caer vasos, platos o cubiertos
  • Actitudes de “estar haciéndole un favor” al cliente
  • Ser excesivamente conversador o tomarse excesiva confianza con el cliente
  • Usar un lenguaje demasiado informal o demasiado formal
  • Preguntar primero a los hombres antes que a las mujeres lo que se van a servir
  • Hacer sentir a los clientes que están siendo “procesados”
  • No prestar atención cuando le hablan
  • Meterse en la conversación del cliente sin haber sido invitado
  • Incapacidad de responder a cuestiones básicas del menú
  • Una vez servido el cliente, no volver a la mesa para preguntar si está todo bien
  • No chequear periódicamente la mesa en forma visual
  • Retirar los platos antes que hayan terminado de comer todos los comensales
  • Retirar los platos sin pedir permiso
  • Apilar los platos junto a la mesa del cliente
  • Escuchar ruido de platos
  • Servir el plato siguiente antes de haber terminado el primero
  • Servir con el codo en la cara del cliente
  • Uniformes que no están impecables
  • Oler a cigarrillo
  • Pasar delante de objetos caidos sin levantarlos
  • Hacer ruido al descorchar una botella
Todos aquellos que operan restaurantes o piensan dirigir uno, deben recordar al menos estas reglas!!!

viernes, 18 de diciembre de 2009

bBlue Deli, un nuevo concepto natural en Palermo

bBlue Deli & Natural Bar es un nuevo emprendimiento gastronómico en Palermo que nace con la idea de poder brindar dos alternativas naturales y gourmet.

El nuevo concepto gastronómico bBlue ofrece dos alternativas distintas, por un lado es un Deli, donde la selección de ingredientes gourmet y naturales combinan frescura y sabor logrando sándwiches y ensaladas originales de simple elaboración pero con toques de sabor que los hacen únicos como el Queso de Cabra, las semillas de Trigo, Sésamo y Girasol y el especial aderezo de la casa que acompaña a las ensaladas, el Dressing bBlue, especialmente creado con arándanos, miel y semillas de mostaza.

Por otro lado, bBlue es un Natural Bar, dónde las frutas y verduras son las verdaderas protagonistas, las cuales se combinan en jugos y licuados con otros ingredientes innovadores, como Azúcar Mascavo, Lemmon Grass, Spirulina, Maca y Wheatgrass, generando una propuesta única.

bBlue Deli & Natural Bar, se encuentra en pleno corazón de Palermo Soho, en una antigua casa Palermitana de 1910 que fue reciclada manteniendo sus pisos originales de Pinotea, su bovedilla de principios de siglo pasado, así como el tradicional patio que inunda al local de luz natural durante todo el día. En el salón de 80 mts2 tiene capacidad para 60 personas sentadas.

Permite la posibilidad de realizar eventos corporativos, presentaciones de productos, desayunos de trabajo, entre otras opciones.


Más información: http://www.b-blue.com.ar/


Fuente: Gastronomiconet.com/Hostnews

jueves, 26 de noviembre de 2009

Facultad de Ciencias Gastronómicas en España

En poco más de un año abrirá sus puertas la Facultad de Ciencias Gastronómicas y Culinarias en San Sebastián, la segunda de su tipo en el mundo. Ferran Adrià, Juan Mari Arzak y los principales cocineros del País Vasco son parte del proyecto.

La gastronomía, tanto desde los fuegos como desde el lugar de quienes la prueban, la difunden o la juzgan, está estrechamente ligada a la cultura y requiere, además de poner todos los sentidos en alerta… estudiar. Por eso, para los cocineros abrirá sus puertas el Basque Culinary Center (BCulinary), con el apoyo de instituciones públicas. El centro, que comenzará a funcionar en 2011 y estará ubicado en San Sebastián, contará con una Facultad de Ciencias Gastronómicas y Culinarias y un Centro de Investigación e Innovación. El asesor principal será nada menos que Ferrán Adrià, quien trabajará junto a Juan Mari Arzak, Hilario Arbelaitz, Martín Berasategui, Pedro Subijana, Eneko Atxa, Andoni Luis Aduriz y Karlos Arguiñano.

El BCulinary impartirá estudios universitarios de grado en artes culinarias en cuatro áreas de conocimiento: técnicas de cocina-sala-sumiller, gestión del negocio, ciencia y tecnología, y cultura y arte. A su vez, se dictarán cuatro posgrados para los profesionales de la cocina y de otras disciplinas gastronómicas: Master en Innovación y Gestión de Alta Cocina, Master in Food Service and Restaurant Management, Master en Ciencia y Tecnología de la Alimentación y Master in Communication and Gastronomy.

El centro contará con cuatro aulas polivalentes, auditorio, varias cocinas, zonas de experimentación con laboratorios, talleres de pastelería, panadería y heladería y zona de investigación, entre otros espacios formativos.

Los estudiantes que provengan de otras partes del mundo también tendrán su lugar, ya que están equipando una residencia con capacidad para unos 120 alumnos.


Fuente: Descorchados.com

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Llegó la pizza en cono!!!

El local se llama LQF (de “la que faltaba”), y dice ser una nueva manera de comer pizza. La idea es simple: conos hechos con masa de pizza crocante y rellenos de mozzarella, con todas las combinaciones típicas: mozzarella, capresse, calabresa, vienesa, jamón y queso, verdura, napolitana o fugazzeta.


El primer local de la marca está en el barrio de Belgrano, y se trata de un proyecto que se viene elaborando desde hace cuatro años, con el asesoramiento de la Universidad de Lanús en el desarrollo de la idea gastronómica. Seis conos (sale $5 el cono, y $27 los seis) equivalen a una pizza grande, por lo que este sistema facilita pedir una gran variedad de sabores. El local posee delivery, y los conos llegan en una caja alta y cuadrada, con cada cono impreso con letras grabadas en la masa, identificando los gustos (casi casi como un empanada).
Tan original como interesante. Da ganas de probarlo.


LQF
Ciudad de la Paz y Sucre, tel.: 4783-4343
http://www.laquefaltaba.com.ar/

jueves, 20 de agosto de 2009

Mercados de Buenos Aires

Hubo un tiempo en el que cada barrio tenía su mercado, un espacio donde los puesteros y los clientes tenían nombre y cara. En el mundo son objeto de culto de los gourmets. En la ciudad de Buenos Aires aún sobreviven algunos que proponemos redescubrir.


Ir al mercado era casi como visitar a un pariente de una gran familia. En cada puesto, quien estaba al frente conocía manías y gustos de cada cliente, datos que permitían armar el menú semanal con ingredientes elegidos (casi custodiados) a medida. Y si no estaba el mercado, quedaba la feria. Tenían valor, ese que cuando se viaja aún se mantiene, el de conocer a un pueblo visitando sus mercados: allí están sus frutos, sus carnes, sus comidas típicas y su gente.
La Argentina es un país que envía a la picota buena parte de su pasado, aunque a veces algo logra salvarse; por eso, cuando en todo el mundo los mercados están de moda como templos de la alta gastronomía, donde se ofrecen productos frescos y preparados en medio de objetos de diseño y hasta restaurantes –incluso algunos lucen estrellas Michelin–, rescatemos los que quedan y hagamos algo por volver a poner en valor esos centros que son los primeros pasos obligados de una buena comida.
En Buenos Aires, el recorrido puede empezar por el Mercado de Belgrano (Juramento 2527). Está en plena reestructuración y faltan varios puestos importantes –dicen que en poco tiempo más lo remodelarán–, pero están vivitos y coleando El Corral de Ernesto y El Rosarino, con las mejores carnes; verdulerías y fruterías muy bien surtidas, y el local-madre de Valenti, con quesos y fiambres de muy buena calidad y mesitas para probarlos en el lugar.
Si se llega hasta el Mercado de San Telmo (Defensa 1179), que funciona en un edificio de 1897, se sorprenderá con la Biblia y el calefón. Porque allí, además de verdulerías, fruterías, granjas de aves, carnicerías, panaderías y puestos de quesos, también podrá encontrar, a tono con el barrio, antigüedades, libros, revistas y hasta sombreros. ¿Para comer? Hay varios locales, pero se destaca el 20, de cocina criolla, con empanadas, locro y tamales.
En Primera Junta funciona desde 1889 el Mercado del Progreso (Av. Rivadavia 5430), un espacio para surtirse de muy buenas carnes, chacinados, pescados frescos, vegetales, frutas y hasta vinos y bebidas. Para no llegar con hambre a casa, en La Continental preparan muy ricas pizzas.
En muchos casos, los hipermercados pasaron a ocupar esa función; en Jumbo, además de encontrar muy buenos productos nacionales e importados, con abundante oferta de delicatessen para esos momentos en los que se quiere viajar con el paladar, mientras compra puede hacer un alto y comer en alguna de las islas.
Fuente: Descorchados.biz

sábado, 25 de julio de 2009

Maridajes entre vinos y arroces

El risotto es una comida tradicional italiana a base de arroz, originaria de la zona noroeste, concretamente del este de Piamonte y el oeste de Lombardía. Por allí casi siempre lo sirven como primer plato, entrada, en lugar de la pasta o de la sopa. Representa uno de los modos más comunes de cocinar el arroz en toda la península mediterránea y, a esta altura, en casi todo el mundo.

En general, para que la preparación quede cremosa y homogénea se busca que el arroz desprenda todo su contenido de almidón; por eso, suelen utilizarse granos con mucha fécula, del tipo carnaroli o arborio. Pero al hablar de risotto siempre se plantea la duda: ¿qué vino es su mejor compañero? Es por eso que para empezar a desgranar esta cuestión, vamos a recorrer una serie de risotti y algunos vinos que, desde mi conocimiento y experimentación, suelen quedar perfectamente ensamblados, pasando de blancos a tintos y de los más suaves, aromáticos y sutiles a los más intensos.

En esta escala, el primer peldaño es el risotto con frutos de mar, preparación en la cual se cocinan los bivalvos (mejillones o almejas), se abren con un Chardonnay y se les agrega cebolla; se utiliza ese fondo de cocción junto a un buen caldo de pescado para cocinar el arroz, y se termina el plato simplemente con aceite de oliva, así se logra untuosidad sin utilizar manteca ni queso. Lo más recomendado es acompañar este plato con un Chardonnay fresco, cosecha del año, que no posea madera o que sea mínima y bien integrada.

Sin embargo, si el risotto es de mariscos con langostinos y vieiras como ingredientes principales, condimentado con azafrán, que le otorga un tono especial y más intensidad, y se utilizó un fondo de cocción hecho con las cabezas de los langostinos, se necesitará un blanco con madera, con más cuerpo y concentración, y con equilibrio entre complejidad y frescura.

Ahora, si la idea es beber un Sauvignon Blanc (de estilo moderno), el risotto con queso de cabra es un buen socio, en especial si es fresco, bien cremoso y poco estacionado, ya que resaltará las cualidades de esta cepa.

El risotto termina de acoplarse si tiene un puré de remolachas como guarnición. Ya entrando en el terreno de los tintos, los Pinot Noir rionegrinos van muy bien con un risotto con hongos y frutas rojas del bosque (arándanos y grosellas) que le otorgan la delicadeza y acidez justa y necesaria.

Subiendo otro escalón, si el risotto es de pulpo, con su textura tan particular, un Tempranillo equilibrado, aromático y con moderada acidez es muy indicado.

Y si levantamos la apuesta con un risotto al parmesano o con hierbas aromáticas, acompañado en ambos casos con un trozo de salmón confitado, los sabores toman entonces más vigor y un rosado queda espléndido: combinan bien desde el color (tanto de lo que hay en la copa como en el plato) hasta los aromas y la unión de gustos en el paladar.

Un paso más arriba en la escala de sabores podemos tener un risotto con ragú de cordero, hongos, romero y parmesano, donde intervienen la manteca y las propiedades del queso, que provocan una pronunciada untuosidad en la preparación.

Esto se suma a todo el sabor del cordero, que bien podría tener una cocción lenta con un varietal tinto. Esta concentración de sabores necesita estar acompañada por un Malbec, pero no cualquiera; debe tener un paso por roble, ser estructurado, de buen volumen y complejo. Cabe aclarar que no necesariamente estos platos tienen que estar acompañados por etiquetas costosas de las líneas premium; por el contrario, en muchas ocasiones, los vinos demasiados concentrados con mucha madera suelen chocar con el arroz y toda su cremosidad.

Por último, a un Merlot, uno de los varietales más elegantes, delicados y aterciopelados que existen, lo que le va estupendo es un risotto hecho en el mismo vino con tomates secos y un trozo de pescado graso (una merluza negra, por ejemplo) cocinado en aceite de oliva a baja temperatura y bien sazonado.

Así podríamos seguir enumerando tantos risotti como nos permita la imaginación y la inmensa cantidad de vinos que tenemos en la Argentina.

No hay que olvidarse de que esto de los acuerdos es un juego, en el cual los que participan, deben animarse a probar, probar y probar. Hay que fantasear, abrirse a las sensaciones nuevas y atreverse a armar la mejor combinación.

Fuente: Descorchados.biz

viernes, 10 de julio de 2009

Música al plato

El libro de las ilusiones (Homenaje a Ferran Adrià), ideada por el compositor francés Bruno Mantovani, es una composición musical para orquestra que simboliza un homenaje a Ferran Adrià. Se trata de mezclar la cocina de vanguardia y todas sus características con la música de cámara.

Así, olivas esféricas, raviolis de granos de pimientos del Padrón, caviar de caracoles, fresas al vinagre de Jerez, son algunos de los 35 movimientos que componen la obra que se estrenó días pasados en uno de los principales festivales de música contemporánea del mundo, el Agora, que organiza cada año el Instituto de Investigación y Coordinación Acústica/Musical (IRCAM) del Centro Pompidou de París, donde estudió Mantovani.

Adrià, que ya ha sido homenajeado como creador artístico en Harvard o en la Dokumenta de Berlín, asistió al evento, que se celebró en la prestigiosa sala Pleyel. Bruno Mantovani, que es un especialista en música electrónica y por ordenador, relató en la presentación de la obra que cuando acudió a El Bulli encontró una gran similitud entre sus investigaciones y las experimentaciones formales del cocinero catalán: «Mis investigaciones eran muy similares a las del inmenso chef español, cuya cocina juega permanentemente con el conflicto entre lo conocido y lo desconocido, entre referencia e invención abstracta, y cuyos menús están 'compuestos' con un sentido de la forma absolutamente impresionante».

Y es que para Mantovani «ambos universos parecen íntimamente ligados, en lo inmediato de la percepción y en el paralelismo entre las sensaciones experimentadas (numerosos músicos apelan a metáforas gustativas para hablar de sus trabajo: un acorde especiado, una sonoridad grasa, una orquestación ácida...)», añade.

Tanto es así que no es la primera vez que Mantovani se inspira en la comida, ya que son habituales sus improvisaciones sobre vinos y ya ha escrito un dueto para contralto y piano llamado Algunas efervescencias, que se inspiran en los vinos espumosos. En El libro de las Ilusiones traslada el mismo espíritu en forma de metáforas sobre las texturas de los platos de Adriá, al tiempo que confronta una orquesta sinfónica y la música electrónica.

Fuente: afuegolento.com

miércoles, 8 de julio de 2009

El tentempié más apreciado entre los camboyanos

Ni papas fritas ni pochoclo, en Camboya no hay mejor tentempié que comerse una buena tarántula, el más reputado y apreciado manjar de entre todo el abanico de insectos e invertebrados que en general les gusta picar a los camboyanos.

Los vecinos de la pequeña aldea de Skuon, a unos 70 kilómetros al norte de la capital, Phnom Penh, "se chupan los dedos" devorando los cucuruchos de araña fritas. Los comerciantes venden las tarántulas, fritas con ajo y hierbas, amontonadas en bandejas de madera.

El pueblo, estratégicamente situado en la confluencia de las carreteras que llevan a los milenarios templos de Angkor, Laos y Phnom Penh, es parada habitual de viajeros y allí les esperan los vendedores de insectos. El producto tiene una notable salida y el cliente no pierde el tiempo en protocolos innecesarios para disfrutar del refrigerio. Se empieza por las patas, crujientes y delicadas, de un sabor que recuerda a las gambas al ajillo, y se culmina con el abdomen, cuyo regusto ligeramente rancio aprecian sus seguidores.

Cada puesto suele tener un pequeño cubo con tarántulas vivas, para quienes prefieran llevárselas a casa para prepararlas allí, aunque la manera más popular es freírlas y ponerlas en la mesa recién salidas de la sartén, de forma que en el momento de comerlas estén lo más crujiente posible, según los camboyanos.
¿Quién quiere probar?

martes, 7 de julio de 2009

Cocinar para combatir el resfrío

Los restaurantes de la provincia china de Cantón, conocidos por usar todo tipo de animales en sus platos, acaban de lanzar el "sheyaoji", un plato que ha causado estupor y polémica entre los occidentales: pollo mordido por serpiente venenosa. La preparación del plato exige un ritual impactante a los ojos de los comensales. El ave es mordida por la serpiente, que muere en pocos segundos. A seguir se lo cocina y se lo sirve solo (10 euros el plato) o acompañado por la carne de la serpiente (12 euros).

Según los cocineros no es peligroso para la salud ya que el veneno, durante la cocción, pierde su toxicidad. Afirman, además, que el plato ayuda a combartir el resfrío y el reumatismo. Especial para estos momentos! Bon apetit!

domingo, 5 de julio de 2009

Galletitas saludables: sin grasas trans, edulcorante ni colesterol

Las galletitas fueron elaboradas por investigadores de la Universidad Nacional de La Plata y del CONICET y no tienen edulcorantes, ni saborizantes. Tampoco colorantes artificiales o grasas trans, que son perjudiciales para las arterias y provocan mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Además, se buscó que los ingredientes lipídicos que contienen las galletitas fueran de origen vegetal (aceite de oliva, girasol, maíz), es decir, sin colesterol y con triglicéridos formados por una alta proporción de ácidos grasos insaturados, algunos de los cuales son esenciales en la alimentación.

Con respecto a los hidratos de carbono se destacó que las galletitas dulces están elaboradas con bajo contenido de azúcar (por eso se ubican en la categoría de semidulces) y en el caso de las saladas, contienen bajos niveles de sodio, aunque no son galletitas de bajas calorías.

La fórmula dulce desarrollada contiene proteínas de alta calidad nutricional como las de leche y clara de huevo, ya que están destinadas a chicos en plena etapa de crecimiento y desarrollo. La fórmula base para elaborar estas galletitas saludables ya está disponible para ser transferida e industrializada.

Actualmente, las investigadoras están probando la incorporación de distintos sabores: canela, limón o chocolate (para las semidulces) y orégano, pimentón o tomillo (en las saladas). En caso de que la fórmula sea comercializada, se analiza la posibilidad de darles distintas formas para hacerlas divertidas para los chicos.
Fuente: Revista Alimentos Argentinos

jueves, 25 de junio de 2009

Dando el ejemplo

Impulsadas por la crisis actual y para sentar un precedente que sirva de ejemplo a seguir, la reina Isabel II y Michelle Obama apuestan a la sustentabilidad con cultivos orgánicos en los jardines del Palacio de Buckingham y de la Casa Blanca.

La reina Isabel II, imitando a antiguos monarcas, reservó una parcela de los jardines del palacio de Buckingham para el cultivo de verduras y hortalizas. La medida no es novedosa en la corte británica, ya la habían implementado después de la Segunda Guerra Mundial. Las flores de verano fueron sustituidas por lechugas y otras verduras y las primeras frutillas cosechadas se degustaron en la fiesta de cumpleaños del duque de Edimburgo. Pero lo que no se sabe es quién disfrutará del resto de lo que llene las canastas. Lo que sí se puede asegurar es que la medida fue muy bien recibida por los súbditos porque son muchos los británicos que están haciendo sus propias huertas asesorados por la Sociedad Real de Horticultura. Este organismo, además, promueve que no se utilicen químicos ni agrotóxicos con el fin de conservar el medio ambiente.

Michelle Obama también se hizo escuchar. Dio la orden de transformar los patios de la Casa Blanca en una huerta. La tarea estuvo a cargo de los estudiantes de la Bancroft Elementary School, quienes prepararon el suelo, lo sembraron y serán los encargados de la cosecha. La idea, según las palabras de la primera dama de los Estados Unidos, es demostrar la sustentabilidad del hogar y la sana alimentación para enfrentar la situación económica actual.

Carlo Petrini, fundador del movimiento Slow Food, en una entrevista que le realizaron en San Sebastián (España), dio un paso más allá en relación con los cultivos: reivindicó lo natural y lo sostenible frente a la globalización cultural y alimentaria. “Cada vez menos gente se dedica a la agricultura, madre de los alimentos; sufrimos una crisis que no es sólo económica, sino de valores: para superar la crisis nos piden más consumo, pero ¿quieren que todos tengamos tres coches y cien vestidos? El nuevo humanismo pasa por devolver la centralidad a la tierra y dejar de ser sólo consumidores para ser coproductores: si comemos un producto de la huerta vecina, ya estamos protagonizando un acto de reivindicación agrícola... Que Obama haya decidido hacer una huerta en la Casa Blanca es una declaración de principios más que una anécdota: una actitud de generar alimentos naturales y cercanos y de ser productor más que consumidor”.

Fuente: Descorchados.biz